Imagen de la gama

Realizar una etiqueta inspirada en una de las grandes personalidades de la Historia del Arte era el objetivo. Nuestro genio: Diego Velázquez, pero no utilizando cualquiera de sus obras más grandes y universalmente conocidas, sino rescatando parte de su producción menos visible y prolífica: el dibujo. De Diego Velázquez, pintor de pintores, sólo se conocen unos pocos dibujos. El espectacular dominio del “Alla prima” le hacía prescindir de bocetos y estudios previos para pasar directamente a la pintura.

Nos planteamos convertir nuestras botellas en museo y sus etiquetas en obras de arte, e introducir al mismo tiempo un elemento fresco, desenfadado y provocador, exponiendo la parte menos conocida del maestro y un conjunto tipográfico de gran impacto compositivo. Para ello hemos convertido el signo de nuestra marca en una original firma de autor que evoca los viejos trazos que surcan los dibujos originales.

El resultado es una atractiva botella-museo, bella y original en su desenfadado diseño tipográfico que se superpone a la obra del genial Velázquez como un aporte o lazo entre el diseño actual y el arte clásico, eliminado esa barrera temporal y dignificando aquello que quizá en la producción del genial pintor es dado por menor y prescindible, pero que nosotros hemos querido explorar y en definitiva, celebrar.