FILOSOFÍA

Los secretos de un vino no están sólo en la copa, sino en las manos de quien recoge una uva única, en el olfato de un enólogo que persigue con pasión la fórmula mágica o en el sumiller que te sirve con la mejor ceremonia. Pero también lo está en ti, el auténtico motivo por el cual recogimos el legado de un vino que provoca en cada paladar ese proceso de reconquista personal necesario; el que sucede antes, durante y después de un brindis antológico.

Anhelamos definirnos como potenciadores de experiencias, arquitectos de mundos olfativos y gustativos, artesanos capaces de crear estados de conciencia en el catador gracias a unos vinos sencillos, con cuerpo, para los amantes y para aquellos cuyo paladar comienza a despertar. Apostamos por la calidad. Creemos que es el mayor atractivo de una bodega pequeña como la nuestra, inmersa en un proceso riguroso, selectivo y muy cuidadoso que caracterizan a nuestros vinos, siempre redondos en el paladar.

Y es que no sólo elaboramos vino; también pretendemos crear estados de bienestar a través de nuestra gama donde se materializan todos los valores del legado que ha inspirado nuestros primeros pasos. Buscamos otra manera de catalizar estados de ánimo, terminando siempre en una sonrisa.